

Mirando la pantalla del ordenador, con los pies sobre la mesa y la espalda en la parte de la silla donde no debería situarse -por el bien de las buenas posturas y del lumbago- , mientras piensas en la simple cotidianidad del día, cuando ves que la semana vuela ya, y así una detrás de otra, seguiditas, sin tregua, sin darte tiempo casi a quitar la hoja del mes del calendario, te das cuenta de que Todo Esto no dura más que un rato,mas o menos largo, según se mire...y que lo que cuenta son precisamente estos momentos en los que nos paramos a reflexionar, aunque sea concentrándonos en esas boberías que siempre tenemos la mesa ...















